25 sept 2006

El nieto 85

En medio de la desaparición del testigo clave de caso Etchecolatz y después de la destrucción intencional de la pagina web de Abuelas de Plaza de mayo y red por la identidad, encontraron al nieto número 85.

La realidad supera a la ficción aunque a veces se pueden combinar.

El 22 de junio, Marcos Suárez estaba visiblemente ansioso y expectante porque a la mañana se había hecho los exámenes de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos del Hospital Durand. Quería comprobar si era hijo de Hugo Suárez y María Rosa Vedoya, desaparecidos el 10 de diciembre de 1976. De vuelta en casa, a la noche prendió la televisión para distraerse un poco de tanta tensión acumulada en su camino por conocer la verdad de su historia. Se puso a ver Montecristo, la telenovela que Telefé emite de lunes a jueves a las 23 y cuya trama indaga en el derecho a la identidad y la expropiación de bebés durante la dictadura militar. Fue en ese momento cuando Suárez no pudo creer lo que veía en la pantalla: en una escena de la trama que transcurría en la sede de Abuelas de Plaza de Mayo, el muchacho se reconoció en una foto de un bebé que la cámara tomaba en primer plano. Creer o no creer, pero la realidad y la ficción televisiva se combinaron, como nunca, con asombrosa coincidencia.

La historia del nieto número 85 recuperado por las Abuelas, esta semana, llama la atención por las coincidencias que se sumaron para derivar finalmente en la comprobación de que Suárez fue secuestrado junto a sus padres cuando era un bebé de casi un año y luego fue criado por una enfermera que lo anotó como propio. En primer lugar, porque Suárez nunca había sospechado que su padre podía ser uno más de los 30 mil desaparecidos. De hecho, se había acercado al organismo con el único fin de que lo guiaran sobre los pasos que podía dar para conocer el nombre y el paradero de su padre, del que nada sabía. Y en segundo lugar porque nunca se hubiese imaginado reconocerse en la TV, mediante una foto suya de bebé, en el marco de una telenovela.


Nota publicada en Pagina 12

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Eduardo Galeano