18 dic 2006

La experiencia del Grupo Juvenil de Radio Encuentro

Por Cristina Cabral

Cuenta Sergio: “Yo llegué a la radio cuando tenía 13 años gracias al Pato –movilero de la radio- un día de movilización. Mi vieja fue a reclamar el sueldo de ella y yo la acompañé. El Pato me hizo una nota y me pregunta qué estaba haciendo. Yo le dije: Vine a reclamar con mi vieja el sueldo que le deben, porque éstos quieren que nosotros estudiemos y nosotros no tenemos ni para comer, tenemos que andar mendigando 150 pesos. El Pato me preguntó: ¿Que querés estudiar el día que seas grande? Y yo le dije: Lo que quiero estudiar es periodismo deportivo. Me dijo que se iba a abrir un taller de radio y que si quería me podía anotar. Ahí vas a aprender expresión oral, audio digital, computación, me dijo. Aprendí durante un año y ya hace 4 años que estoy en la radio”.

Sergio es uno de los integrantes del Grupo Juvenil Encuentro, un espacio que desde el 2001 viene construyendo Radio Encuentro de Viedma. Como él, distintos grupos de jóvenes de entre 13 y 18 años son capacitados en el uso de tecnologías de la comunicación y en expresión radial. Ellos y ellas producen, conducen y manejan las consolas para que todos los sábados desde las 13 y hasta las 20, se emitan sus programas. Esperamos con este artículo difundir la experiencia y animar a otros y otras a generar espacios de capacitación y expresión de niños, niñas y adolescentes.

La radio popular y comunitaria hoy

La radio popular y comunitaria surgida en Argentina con el retorno de la democracia en los ’80, ha redefinido sus prácticas con la incorporación de las Nuevas Tecnologías de la Comunicación –NTCs-. Radio Encuentro de Viedma se enmarca en este movimiento de radios y este proyecto nos permite pensar en los cruces entre los jóvenes, la ciudadanía, las NTCs y el derecho a la comunicación. Debates que nos llevan a preguntarnos: ¿Cómo se actualizan los sentidos de las prácticas comunicativas y educativas dirigidas a niños y adolescentes?

En Radio Encuentro aparecen dos conceptos: Popular y Comunitario[1]. El movimiento de radios populares en América

Latina, que lleva ya más de medio siglo, actualiza en los ’90 el debate en torno al concepto popular. La Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica -ALER- expresaba en 1996:

“Hace algunos años ‘lo popular’ era un concepto restringido en el que sólo se incluían a los obreros, los campesinos y los sectores marginados. Hoy se asume una definición más amplia y englobante en la que caben sectores excluidos o marginados por diversas razones de los derechos y beneficios económicos, sociales y políticos de una sociedad: a quienes por su género, etnia, ubicación en el sistema productivo, localización geográfica, participación en la distribución de la riqueza, etc, padecen la discriminación y la desigualdad”.

Estas radios se identifican, en otras

palabras con quienes estructural y simbólicamente ocupan un lugar subalterno con relación a los proyectos y sectores hegemónicos, más allá de sus propuestas o actitudes políticas (Mata y Sacarafia, 1993).

Para actualizar el concepto comunitario, nos remitimos a lo investigado por la Asociación Mundial de Radios Comunitarias -AMARC-, de la cual es socia Radio Encuentro. También en los ’90 esta Asociación impulsa una vertiente teórica en el mundo de la radio alternativa de América Latina desde la óptica de lo comunitario (Geertz, Oeyen, 2001). Como Radios Comunitarias, ubican a los medios que forman un gran movimiento en el continente

que busca democratizar la palabra para democratizar la sociedad. En este movimiento se encuentran radios grandes y pequeñas, centros de producción, radios estatales, privadas y comunitarias; todas las experiencias que trabajan en la búsqueda de construcción de comunidad. Sin embargo existe un sentido hegemónico que vincula a las radios comunitarias como aquellas de baja potencia, pequeñas, y de trabajo sólo local. Muchas de las radios que han surgido como experiencias micro, han logrado con el acceso a las NTCs, potenciar sus proyectos comunicacionales, crecer y ser susten

tables.

Para el medio que estamos analizando, el acceso a las NTCs ha potenciado ampliamente en proyecto comunicacional y político de la Radio.

· Las redes. La experiencia de ALER y AMARC como redes de capacitación e información y el movimiento de radios populares, comunitarias y ciudadanas –con eje en el ejercicio de los derechos ciudadanos-[2] en Argentina, ha contribuido a la consolidación del Foro

Argentino de Radios Comunitarias -FARCO-. Este Foro, formado a mediados de los ’90, produce hoy informativos y otras producciones, realizadas en las distintas radios asociadas. Los microprogramas, noticieros y campañas radiales se emiten desde el Centro de Producción en Rosario, con las producciones realizadas por radios asociadas de todo el país. Esto ha potenciado enormemente la actividad de las radios y el proyecto político de un cambio social basado en la distribución de la riqueza, la diversidad cultural, el respeto a los Derechos Ciudadanos y Humanos. Además de las producciones nacionales, Radio Encuentro participa como productora y emisora de informativos latinoamericanos e internacionales. Las conexiones satelitales diarias, brindan la posibilidad de fortalecer los proyectos comunicativos locales y ubica a las radios comunitarias en una mejor posici

ón para contrarrestar los discursos hegemónicos.

· Acceso gratuito a Internet. Se ha incorporado hace dos años un Centro Tecnológico Comunitario -CTC- que brinda la posibilidad a la comunidad de navegar en Internet en forma gratuita. La sala con cinco computadoras se encuentra en la entrada de la radio y es mayormente utilizada por jóvenes.

· Capacitación y producción. El Grupo Juvenil Encuentro es un proyecto que viene desarrollándose hace cinco años. Es financiado parcialmente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el marco del PROAME (Programa Nacional de Atención a Niños, Niñas y Adolescentes en Riesgo), dependiente del Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia y trabaja con jóvenes de entre 13 y 18 años de los barrios más pobres y empobrecidos de Viedma. Para el trabajo en los talleres de capacitación en

producción de programas de radio, computación, audio digital y operación técnica, se ha construido un aula en el fondo de la casa donde funciona la radio. Allí se realizan estos talleres y otras actividades con la comunidad de Viedma, con mayor participación de las organizaciones sociales[3].


En la Sociedad de la Comunicación

El proyecto con los jóvenes, que lleva cinco años de experiencia, tiene como eje el reconocimiento social y la inclusión de ellos/ellas desde un proceso comunicacional. La comunicación es entendida no como un simple instrumento, sino como un Derecho Humano básico y una de las necesidades fundamentales de los jóvenes como de todo ser humano. Los jóvenes/adolescentes pueden y deben ocupar un lugar diferente en el modelo comunicacional. Esto los llevará a reconocerse y ser reconocidos como ocupando un “lugar social” diferente al actual, que los considera “consumidores” o “marginales”, contribuyendo en todos los casos a la exclusión social. Por lo tanto la comunicación como un Derecho Humano fundamental acompaña un camino de lucha por ocupar un espacio de protagonismo social, también para su transformación.

Quienes dicen que vivimos en la “Sociedad de la Información”, lo plantean desde una visión despojada de la problemática cultural y política poniendo énfasis en lo tecnológico y en el acceso a las Nuevas Tecnologías. Quienes plantean, como Néstor Busso, director de Radio Encuentro, que debemos hablar de Sociedad del Conocimiento o de la Comunicación, el énfasis se encuentra en la defensa del Derecho a la Comunicación como Derecho Humano fundamental y con acento en la cultura. Armand Mattelart dice que la concepción de ‘Sociedad Global de la Información’ es la actualización de la sociología funcionalista norteamericana que plantea el fin de las ideologías y corta el debate histórico-cultural pensando una sociedad uniformizada con vías de acceso uniformes. En cambio hablar de Sociedad de la Comunicación, del Conocimiento, o de Saberes - en su traducción del francés -, es abrir el debate en torno al uso de las tecnologías y lo cultural. Cada sociedad tiene su modo de integración y utilización de las NTCs, a partir de sus tradiciones, su cultura y su voluntad política.

Desde el enfoque comunicativo, las NTCs son una herramienta muy importante para potenciar proyectos educativos, comunicacionales, sociales y políticos. Pero no son las únicas. Las NTCs deben estar en función de garantizar la diversidad y la pluralidad, ya que no existe ‘un saber’ válido, sino ‘saberes’ que, muchas veces se encuentran en conflicto. El desarrollo de estas tecnologías debe orientarse en prioridad a cerrar la brecha educativa, económica, científica y de oportunidades existente entre ricos y pobres[4].

En el proyecto de Radio Encuentro se trabaja promoviendo la inclusión social utilizando las NTCs para la comunicación. Todos tienen algo para decir desde sus propios saberes. Un sector que merece tener espacios de inclusión y expresión son los jóvenes, y desde ese lugar trabaja el Grupo juvenil Encuentro. Pero ¿con qué concepciones se formuló el proyecto y cuál fue el uso que le otorgaron los jóvenes al espacio de la radio en estos cinco años de trabajo?

Continua en La Amanecida...



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